Parroquia San Antonio Valle Hermoso

Parroquia San Antonio - Valle Hermoso

Parroquia San Antonio - Valle Hermoso

Está ubicada en la Avenida General Paz 1 esquina Sabattini sobre Ruta Nacional N° 38, y es fácil es pasar de largo sin visualizar esta pequeña joya de la arquitectura colonial cordobesa del Siglo XVIII, ya que quedó de espaldas la ruta principal del Valle de Punilla, desde donde solo se observa el portal. 

En su interior encontramos una talla del Cristo de la Agonía en algarrobo blanco y tres telas de la escuela de Cuzco. La parroquia conserva aún hoy una réplica de la reja de la Iglesia de Lobbes, en Bélgica.En su interior se encuentra una talla del Cristo de la Agonía realizada en algarrobo blanco, y tres telas de la escuela de Cuzco: "La Ascensión del Señor", "La Asunción de María" y la "Virgen del Rosario".

Hay también una talla de San Antonio de Padua de 1,08 m. de alto y otra similar de 0,73 m., dos sillones fraileros tallados a hacha por los aborígenes y un sencillo altar. Recientemente fue agregado un cuadro con un retrato del Santificado Padre cura Brochero y otro con una pintura del Cristo de la divina misericordia.

En 1750 el recinto sagrado tenía 14 varas de largo por 6 y media de ancho, las paredes eran de adobe y por la parte de afuera estaban revestidas de piedras, puestas de rafa. Se componía de siete tirantes y estaba cubierta de tejas. Sus puertas de tablas grandes y buenas de dos manos con cerradura y llave. Un coro alto de tablazón sin baranda y un pié para el púlpito.

En 1802 la nueva capilla un poco más grande y sólida de “piedra revocada por fuera de 20 ¼  de largo por 6 ¼ de ancho, con su pretil y campanario con dos campanas, una grande y otra chica, de siete tirantes y una llave falsa. Su coro de tasa y barandilla. El techo de tejuela y teja". El 22 de mayo de 1951, merced a la intervención del sacerdote Dom Marc Leclef, se logra que la Capilla pase a la Curia Eclesiástica de Córdoba por escritura pública Nº 166 ante el escribano Don J. López Ossés. A partir de esa fecha comienzan los trabajos para devolver a este Monumento su estado de seguridad y dignidad propio de un edificio de este tipo. “137 días bastaron para demoler, construir, restaurar, retocar, pintar, ordenar, ‘vestir’ y Bendecir la capilla", dice R. R. Rodríguez Pérler.

Origen y desarrollo de la localidad de Valle Hermoso, la rústica capilla que recordaría la historia, había sido mandada a construir por Francisco Roque Zevallos allá por 1714, en un  documento de fecha 26 de julio de 1706, bastante extenso, se hace referencia a la particularidad de ser el primero que nombra a la"Estancia de San Antonio en la Punilla"para designar a las tierras que hoy ocupan Valle Hermoso y aledaños.

Treinta años después fallece doña Rosa Manuela y en 1742 el sargento Mayor se casa con la castellana doña Margarita Ferreira Abad con quien tendrá varios hijos, entre ellos a don Juan Antonio de Zevallos, quien la reacondiciona, tiempo después con una ampliación más sólida de cal y piedra revocada por fuera. El 12 de junio de 1802 la capilla fué habilitada al público.

En 1822 la Capellanía Lega se le entrega al Rector del Seminario Conciliar de Nuestra Señora de Loreto. En julio de 1848, el Monasterio vende a Don José Alcaín la Estancia de San Antonio en el ya formado Curato de Punilla. Pasarán las tierras, con todo lo clavado y plantado, a manos del Banco de Córdoba, luego al Banco Alemán Transatlántico y más tarde a la firma Marcuzzi y Figueroa. Por ventas sucesivas de fracciones, la estancia se fue desmembrando y las partes sujetas a varias hipotecas y sus intereses.

Dos son las imágenes de San Antonio. Una de candelero o de vestir, de 1,08 m. de alto y otra, tallada en cedro y estofada de 0,73m. de alto con zócalo. La imagen de candelero, que se usa para las procesiones es en realidad un trípode de varillas de madera policromada en el que están montadas la cabeza y las manos de igual material. Data de la fundación de la Capilla.

La pequeña imagen de San Antonio de 0,55m de altura, es una preciosa talla realizada en cedro, con un acabado y estofado muy fino que inducen a pensar que el autor era de muy buenas manos.

El origen puede ser peruano o jesuítico. Hay quienes sostienen que la forma en que San Antonio sostiene al Niño, es similar a cómo los llevan las guaraníes y no como lo hace el pueblo del altiplano “a cococha”, razón ésta, que hace pensar en una labor jesuítica.

Visitas: al exterior en forma permanente, y a su interior de 10 a 19 hs. El actual cura párroco es el padre Martín Bastos. Tel parroquial: 03548 470310